Oigo pero no entiendo lo que me dicen, ¿por qué?
Oír que alguien está hablando y comprender con claridad lo que dice no son exactamente lo mismo. Algunas dificultades auditivas pueden hacer que percibas la voz pero te cueste distinguir determinadas palabras, especialmente cuando hay ruido de fondo o varias personas hablando.
Si esta situación se repite, valorar tu audición puede ayudar a conocer mejor qué está ocurriendo.
Oír y entender no son exactamente lo mismo.
Comprender una conversación es un proceso con varios pasos: primero detectamos que hay un sonido, después reconocemos que se trata de una voz, luego distinguimos las palabras concretas y, por último, comprendemos el mensaje. Una dificultad en cualquiera de esos pasos puede hacer que percibas que alguien habla sin llegar a entender con claridad lo que dice.
¿Por qué puedo oír una voz pero no entender las palabras?
Hay distintas razones por las que una persona puede percibir una voz y, sin embargo, no comprenderla con claridad. No puede determinarse la causa concreta únicamente por este síntoma.
Algunas dificultades auditivas afectan de forma distinta a los diferentes sonidos que forman el habla: determinadas partes de las palabras pueden resultar menos claras, aunque la persona siga percibiendo perfectamente que alguien está hablando. Por eso no es raro notar que "se oye" pero cuesta "entender".
¿Por qué me cuesta más entender cuando hay ruido?
Cuando varias voces, música u otros sonidos están presentes al mismo tiempo, seguir la conversación que te interesa puede resultar más difícil. Una dificultad que apenas se percibe en un entorno tranquilo puede hacerse mucho más evidente cuando existe ruido de fondo.
Es una situación muy habitual en sitios como un restaurante, una cafetería, una comida familiar, una reunión de trabajo, el coche, o cuando la televisión suena con música y efectos de fondo, o cuando hablan varias personas a la vez.
Entiendo mejor cuando veo la cara de la persona, ¿por qué?
Durante una conversación no solo usamos el oído: también nos apoyamos en la expresión facial, el movimiento de los labios, los gestos y el contexto general de lo que se está hablando.
Por eso algunas personas notan más dificultad por teléfono, cuando alguien habla desde otra habitación, cuando no ven la cara de quien habla, o cuando intervienen varias personas a la vez. Esto no demuestra por sí solo que exista una pérdida auditiva, pero sí ayuda a entender por qué unas situaciones cuestan más que otras.
Escucho la televisión, pero no entiendo bien los diálogos.
Subir simplemente el volumen no siempre mejora la claridad de las palabras. Las voces de los diálogos pueden competir con la música, los efectos y otros sonidos ambientales de la mezcla, de forma que todo suena más fuerte pero no necesariamente más claro.
Si esta dificultad aparece también, de forma repetida, en conversaciones cotidianas, puede ser razonable valorar tu audición.
¿Puede pasar aunque crea que oigo bien?
Sí. Una persona puede detectar muchos sonidos cotidianos y aun así tener dificultades para comprender determinadas conversaciones.
Percibir sonidos no equivale necesariamente a comprender todas las palabras con claridad. Son dos capacidades relacionadas, pero no son lo mismo. Si además notas otras señales relacionadas con tu audición, puedes consultar nuestra guía de salud auditiva.
¿Cómo se puede valorar si entiendo bien las palabras?
Una valoración auditiva puede estudiar no solo qué sonidos eres capaz de detectar, sino también cómo comprendes el habla. Una de las pruebas utilizadas profesionalmente para valorar el reconocimiento de palabras es la audiometría verbal o logoaudiometría.
Audiometría tonal
Aporta información sobre los umbrales de detección de diferentes sonidos y frecuencias: qué eres capaz de oír y a partir de qué intensidad.
Audiometría verbal o logoaudiometría
Aporta información sobre el reconocimiento y la comprensión de palabras en condiciones de prueba: no solo si detectas el sonido, sino si distingues lo que se dice.
Una valoración auditiva con Audición Plena es el punto de partida para conocer mejor tu situación concreta.
¿Significa que necesito audífonos?
No necesariamente. El hecho de que te cueste entender conversaciones no permite saber por sí solo si necesitas audífonos.
Primero es necesario conocer mejor tu situación auditiva concreta. Si, después de valorarla, una solución auditiva resulta indicada, existen diferentes opciones según las necesidades de cada persona.
¿Los audífonos pueden ayudarme a entender mejor?
Cuando los audífonos están indicados, su función no consiste simplemente en hacer todos los sonidos más fuertes. Una adaptación busca facilitar el acceso a los sonidos relevantes para la comunicación, de acuerdo con las necesidades auditivas de cada persona.
Por eso una adaptación individualizada es importante: no se trata de un dispositivo genérico, sino de ajustarlo a tu situación concreta.
¿Qué puedo hacer para entender mejor las conversaciones?
Algunas costumbres sencillas pueden ayudarte en el día a día, aunque no sustituyen una valoración auditiva:
- Colócate frente a la persona que habla.
- Reduce el ruido de fondo cuando sea posible.
- Acércate a quien habla en vez de hablar de lejos.
- Procura una buena iluminación para poder ver la cara de la persona.
- Pide que reformulen la frase, en lugar de limitarse a repetirla más fuerte.
- Evita conversaciones importantes desde otra habitación.
- En grupos, sitúate donde puedas ver a quienes hablan.
Estas ideas pueden ayudarte en el día a día, pero no son un tratamiento ni sustituyen una valoración auditiva.
¿Cuándo debería consultar con un médico?
Una pérdida de audición que aparece de forma repentina o un empeoramiento rápido requiere valoración médica con carácter urgente.
Lo mismo si aparece dolor intenso, secreción o sangrado del oído, o vértigo asociado, u otros síntomas que hagan pensar que no se trata simplemente de una dificultad auditiva gradual. En estos casos, consulta primero con un profesional sanitario.
¿Le ocurre a tu padre, madre o familiar?
A veces son los familiares quienes detectan primero que una persona oye que le hablan pero pierde partes de la conversación, responde de forma poco relacionada con lo que se ha dicho, o pide que le repitan las cosas con frecuencia.
Cómo ayudar a un familiarSi te ocurre en Toledo o provincia.
Si te cuesta entender conversaciones y vives en Toledo o en otro municipio de la provincia, puedes contactar con Audición Plena y contarnos qué estás notando.
Posibilidad de desplazamiento en la provincia de Toledo, según localidad y disponibilidad.
Qué puedes hacer ahora.
Identifica
En qué situaciones te cuesta más entender.
Observa
Si el problema se repite con frecuencia.
Valora tu audición
Con una valoración auditiva sin compromiso.
Conoce tus opciones
Las adecuadas para tu situación concreta.
Dudas habituales sobre oír pero no entender.
Porque oír que alguien habla y comprender con claridad las palabras no son exactamente lo mismo. Determinadas dificultades auditivas pueden afectar a la claridad de ciertos sonidos del habla, aunque sigas percibiendo la voz.
Porque seguir una conversación entre varios sonidos a la vez exige más esfuerzo. Una dificultad que apenas se nota en silencio puede hacerse mucho más evidente con ruido de fondo.
Porque las voces compiten con la música y los efectos de la mezcla de sonido. Subir el volumen hace que todo suene más fuerte, pero no necesariamente más claro.
Porque en una conversación también nos apoyamos en la expresión facial, el movimiento de los labios y el contexto, además del propio sonido. Por eso cuesta más por teléfono o sin ver a quien habla.
Sí. Percibir sonidos cotidianos no equivale necesariamente a comprender todas las palabras con claridad. Son capacidades relacionadas, pero no son lo mismo.
La audiometría verbal, o logoaudiometría, es una prueba profesional que valora el reconocimiento y la comprensión de palabras, a diferencia de la audiometría tonal, que valora la detección de sonidos.
No necesariamente. Primero es necesario valorar tu situación auditiva concreta. Solo después puede saberse si una solución auditiva está indicada.
Cuando están indicados, sí pueden ayudar: no se limitan a amplificar todos los sonidos, sino que buscan facilitar el acceso a los sonidos relevantes para la comunicación, de forma individualizada.
Las dificultades auditivas son más frecuentes con la edad, pero una dificultad concreta para entender no debe atribuirse automáticamente al paso de los años: lo recomendable es valorarla.
Si la pérdida de audición aparece de forma repentina, empeora rápido, o se acompaña de dolor, secreción, sangrado o vértigo, conviene una valoración médica urgente.
Cuéntanos qué estás notando
Te contactamos sin compromiso para orientarte sobre los siguientes pasos.
¿Oyes pero te cuesta entender? Hablemos.
Cuéntanos qué estás notando y te ayudamos a valorar los siguientes pasos, sin compromiso.